ahuácatl

En su casa, aguacate; en la ajena, malacate.




"Necesitamos darnos tiempo…
pero un tiempo para besarnos, abrazarnos, querernos, hablarnos, sentirnos, en fin; amarnos. Luego, podemos volver con la rutina diaria. Es solo un tiempo para saber que existimos, no sólo en el mundo sino para nosotros; para ti, para mí. Que cuentas conmigo, que cuento contigo."




"Tu trabajo es alinear tu energía con tu pensamiento y con tus sentimientos elevados, esta triangulación te permitirá visualizar más allá de tu mundo porque te estarás alineando con la energía universal y no con el mundo terrenal"




"En los días en que estuve alegre, siempre me falseé, siempre creí en lo que no soy, la vida color de rosa, etcétera. En las noches en que me sentí tan mal como para llorar a gritos, no lloré a gritos sino silenciosamente, tapado por la almohada. Pero allí uno también exagera. No se puede ser lúcido con el pecho hinchado de congoja, o de desesperación. Sólo para mí, claro. Que los demás cuelguen sus etiquetas: hipocondría, neurastenia, luna. Yo he llegado a un pacto conmigo mismo y por eso la llamo desesperación. Éste es el momento, estoy seguro, porque no estoy alegre ni desesperado. Estoy, cómo decirlo, simplemente tranquilo. No, ya me falseo. Estoy horriblemente tranquilo. Así está mejor."



"Tuvo el temor de que aquella visión fuera un aviso de la muerte, y le dolió. Se atrevió a decirse que tal vez hubiera sido feliz con él, sola con él en aquella casa que ella había restaurado para él con tanto amor como él había restaurado la suya para ella, y la simple suposición la asustó, porque le permitió darse cuenta de los extremos de desdicha a que había llegado."